Ecografía estructural

Ecografía estructural

¿Para qué sirve la ecografía estructural que se hace al cumplir 20 semanas de embarazo?

La ecografía estructural es una de las más esperadas por las mujeres embarazadas y sus parejas. No solo nos informa sobre el estado de salud del bebé, sino que (si el bebé se deja y los papás quieren saber) puede conocerse el sexo. Lo cierto es que este estudio tiene otros múltiples propósitos.

¿Es obligatorio hacerla?

No, no es obligatorio. Varias investigaciones han demostrado que el estudio del bebé a las 20 semanas no afecta en gran medida los acontecimientos que puedan darse en el futuro. En todo caso, es un examen incluido en las rutinas médicas pensadas para la embarazada y su futuro hijo.

¿Qué se verá en el estudio?

Además de conocer el sexo del bebé y tener una mínima idea de cómo se verá, esta ecografía sirve para darnos otros datos. A las 20 semanas los órganos fetales todavía son inmaduros, pero ya están formados (incluso los tractos del corazón, como la aorta y las arterias pulmonares). También es posible observar si existen anormalidades en el diafragma, el corazón, el cerebro o la médula.

Además, el ecógrafo se encarga de revisar que el tamaño del feto esté acorde con las medidas del rango gestacional al que corresponde su desarrollo. También se asegura de que el útero, la placenta y el líquido amniótico estén en condiciones óptimas.

¿Qué sucede si el profesional detecta algún problema?

En caso de que el especialista observe algún problema, de seguro pedirá que se realicen más estudios para verificarlos y/o tratarlos. Si se trata de una cuestión que preocupe a los papás, el personal de salud debería encargarse de proveerles a ambos información detallada de la situación y también su apoyo.

Pero no te preocupes. En general, la ecografía de las 20 semanas es una experiencia más que satisfactoria para los papás. Si estás embarazada y falta poco para esta ecografía, ten preparados al menos dos nombres para tu futuro bebé y disfruta a pleno de la experiencia.